Reclamación de Indemnización por Reinstalación

El despido injustificado viene siendo el factor común al momento de romper las relaciones laborales con un trabajador, violando así su derecho a trabajar en condiciones estables.

Ahora surgen las siguientes preguntas: ¿Qué hay detrás de todo esto? ¿Cuándo el trabajador tiene derecho a una reclamación de indemnizaciones por reinstalación? ¿Cuándo es un despido justificado? ¿Cómo hay que lidiar al ser despedido injustificadamente? ¿Qué es mejor, demandar una reinstalación o aceptar la indemnización?

Estas y otras interrogantes son dignas de atender concienzudamente, puesto que son muchas las dudas relacionadas a este tema y aumentan los afectados en búsqueda de información oportuna. Comencemos aclarando los términos:

¿Qué es la reinstalación laboral?

Se considera la reinstalación laboral al hecho de contratar nuevamente al trabajador despedido y ubicarlo en su lugar de trabajo, realizando las actividades habituales que desempeñaba y subordinado al mismo patrón con las condiciones salariales exactamente iguales al momento de su despido.

¿Qué es la reclamación de indemnización por reinstalación?

Cuando a un trabajador se le priva de laborar tal como lo establece la Constitución Federal de México en su Art. 123 y es despedido injustificadamente, comienza la controversia si demanda o no la reclamación de indemnizaciones de reinstalaciones.

Ahora bien, ¿en qué consiste este término? Consiste en introducir una demanda para exigir al patrón la reinstalación a su puesto de trabajo en la forma y condiciones que se venía laborando, el pago de los salarios caídos (no mayor de un año), el reconocimiento de: las vacaciones proporcionales, prima vacacional y aguinaldo proporcionados generados desde la fecha de despido hasta la fecha de su reinstalación.

Adicionalmente, se debe reconocer la antigüedad correspondiente al tiempo del juicio, los ascensos escalafonarios, los aportes por sistema de ahorro y todo los demás beneficios dictaminados por el juez.

Artículo 123 de la Constitución Federal de México:
“Toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil; al efecto, se promoverán la creación de empleos y la organización social de trabajo, conforme a la Ley.”

¿Cuándo el trabajador tiene derecho a demandar una reclamación de indemnizaciones por reinstalación?

Tiene derecho a demandar la acción de su despido si se considera que es injustificado. Esto se hace en un lapso no mayor de dos meses contados a partir del día siguiente del despido.

El trabajador afectado se debe dirigir a la Junta de Conciliación y Arbitraje para presentar su demanda.

¿Cuándo es un despido justificado?

La Ley Federal del Trabajo (LFT) en su Art. 47 detalla las causas de una rescisión de contrato laboral. Si el trabajador ha incurrido en la violación de una o varias de ellas, el despido es justificado y el patrón no tiene la obligación de reinstalarlo en el puesto de trabajo.

¿Cómo hay que lidiar al ser despedido injustificadamente?

Cualquier motivo de despido fuera de los estipulados en el Art. 47 de la Ley Federal del Trabajo se considera un despido injustificado, y por lo tanto, amerita ser denunciado ante la Junta de Conciliación y Arbitraje.

Existen otros motivos por los cuales las empresas se ven obligadas al despido de personal, entre ellos están: recortes de gastos, reestructuración de la organización y cierre operativo. En tales casos, lo reglamentario es presentar la situación ante la Junta de Conciliación y Arbitraje.

¿Qué es mejor, aceptar la reinstalación o la indemnización constitucional?

Cuando un trabajador es despedido injustificadamente y demanda, se enfrenta a una disyuntiva donde reina la incertidumbre y toca decidir qué es lo más idóneo para él, debe definir antes de presentar la demanda a la Junta de Conciliación y Arbitraje si acepta reinstalación o la indemnización constitucional. En tales situaciones se exponen los marcos de circunstancias:

Aceptar la reinstalación
Si el trabajador decide presentar la demanda cuenta con 60 días para hacerlo. De resultar a su favor, habrá ganado: el pago de los salarios caídos (máximo un año) y el reconocimiento de: vacaciones proporcionales, prima vacacional, aguinaldos proporcionados, antigüedad, aportes por sistema de ahorro y demás beneficios que contenga la Ley, generados desde la fecha de despido hasta la fecha de su reinstalación.

Cabe acotar que pueden presentarse dos escenarios para el pago de la indemnización por reinstalación en caso de ganar la demanda:

• El trabajador es reinstalado y recibirá el pago correspondiente a los salarios caídos.
• El patrón se niega a reinstalarlo y deberá pagar, adicional al monto correspondiente a la reclamación por indemnización de reinstalación, el pago de los tres meses de indemnización constitucional.

Existen coyunturas donde se impide la demanda de reinstalación, las cuales son:
• Tener menos de un año de relación laboral con el patrón.
• Si es trabajador de confianza.
• Si es empleado de servicio doméstico.
• Que la Junta de Conciliación y Arbitraje dictamine inválida su reinstalación.

Aceptar la indemnización constitucional
Si el trabajador desiste de la demanda recibirá sólo la indemnización constitucional, la cual consiste en el pago de tres meses de salarios integrados y los salarios caídos desde la fecha de despido hasta que se ejecute el laudo, según lo establecido en el Art. 48 de la LFT.

Con toda la información que has leído, debes considerar muy bien las opciones y los diferentes panoramas que se presentan ante la demanda de reclamación de indemnización por reinstalación. Puede darse tu reinstalación a la empresa, pero, ¿bajo qué condiciones? La armonía laboral ya no será la misma. Si ahora tienes un mejor empleo, asesórate con un abogado antes de continuar con la demanda.

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